Romería y Serenata a la Virgen de San Juan

“BENDITA SEA TU PUREZA Y ETERNAMENTE LO SEA, PUES TODO UN DIOS SE RECREA, EN TAN GRANDIOSA BELLEZA”

8 de diciembre de 2017
San Juan de los Lagos, Jal.

Cientos de fieles participaron con alegría y devoción de las festividades en honor de la reina y patrona de nuestra diócesis, conocida por muchos como la Virgen de San Juan y por muy pocos como Inmaculada Concepción, advocación con la que llegó a nuestras tierras y título oficial que recibió el 8 de diciembre de 1666 por el señor Obispo de Guadalajara, Don Francisco Verdín de Molina.

Como parte de este festejo a la Inmaculada Concepción el día 7 de diciembre del presente año, se realizaron diversas actividades como la romería, la cual comenzó su recorrido a las siete de la tarde en el puente histórico de San Juan de los Lagos, para terminar en la plaza de Armas frente a Catedral Basílica. En la romería participaron danzas, bandas de guerra, mariachis, las tradicionales mojigangas, carros alegóricos, distintos gremios y asociaciones civiles, grupos religiosos y seminaristas. Todos ellos desbordando en alegría, porras cantos y bailes que contagiaban a todos los cientos de espectadores que se situaron en distintas partes del recorrido de esta romería por las calles principales de San Juan.

Al término de la romería se llevó a cabo la quema del castillo y acto seguido se prosiguió con un mapping, que no es otra cosa que la proyección de imágenes en edificios, en este caso en la fachada principal de la Catedral Basílica, dando como resultado un espectáculo visual artístico y sonoro a todos los presentes.

Alrededor de las nueve de la noche dio inicio la tradicional serenata a la Virgen, participando diversas personalidades que con su voz agradecieron en nombre propio y de todos los ahí presentes a la Virgen Inmaculada, la rompecorazones, la que siempre esta ahí con sus hermosos ojos llenos de ternura viendo a todos sus hijos y concediendo su intercesión ante todas sus necesidades.

La celebración Eucarística se llevó a cabo a las once de la noche y fue presidida por monseñor Jorge Alberto, quien resaltó la importancia de la Virgen María en nuestra vida como modelo de pureza, obediencia y bondad. Al término de la celebración, todos juntos nos encomendamos al cuidado y resguardo de María Santísima.

Agradecer de manera especial a todas las personas que hicieron posible la realización de cada una de las actividades. Gracias por participar y celebrar a la Reina Inmaculada.

Gracias.

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